Hasta que punto leyemos un libro?
|
|
Delante de un mundo que hace cuestión de crear una función para todo o separar todo en cajas y empaquetarlas en un espacio específicamente definido, ver libros puede ser una bella experimentación. |
|
Imagine llegar a una exposición de libros, encontrarlos dispuestos de una manera nada convencional y mezclados con elementos de lo cotidiano (auriculares, manzana, mascara de dormir, lupa...) que, sumados a esos libros, cuentan otras historias diferentes de las que están escritas en ellos. |
|
|
|
Es eso que el escritor Adolfo Montejo Navas presentó en su exposición “Otros libros Vitrine”, que aconteció en la librería Kunda. El escritor dijo haberse apropiado de libros de autores consagrados, como Francisco Pino, Julio Cortazar, Augusto de Campos y otros, como también sus propios libros, para que así ganasen una forma inédita de presentación. |
De los libros de literatura presentes en la exposición, la imagen concreta, la obra ahora objeto, no impone cualquier límite entre literatura y arte visual. No hay un proceso de literatura del libro página por página que construye, poco a poco, una imagen. Si, se tienen formas, imágenes prontas! Pero no por eso la literatura cesa y, por tanto, la construcción de nuevas imágenes es una vez más requerida.
| Que nos dice el caballero de juguete encapsulado en un vaso dado vuelta sobre el libro Último Round de Julio Cortazar? Podrían salir muchos elementos de este “libro cosa”, “libro arte” que, en su primera edición, poseía una sobre posición de libros, un libro menos, dentro de otro mayor, como si fuesen dos andares en interacción simultanea de la cual surgen innúmeras posibilidades de lectura. En el cabe de todo, poesía, citaciones, fotografía y como sugiere la obra de Montejo Navas, un caballero que participa de un último round de disputa, eternizado ahora dentro de la forma de un vaso. |
|
|
|
Lo que llama la atención entre esos libros, revistas y otros objetos es el montaje que presenta un trowel o fluctuador de pedrero con varios adhesivos indígenas pegados en toda la herramienta; ésta, que es utilizada en la construcción civil, queda dispuesta sobre una revista abierta justamente en una página con la fotografía de una de las construcciones jesuitas comunes en estas áreas de América del Sur. El montaje nos remite a pensar como, en aquella época, los indígenas fueron obligados a trabajar como pedreros en la construcción de estas construcciones que hoy son llamadas de resquicios de una civilización indo-europea… |
|
Hoy el trabajador brazal aun trabaja obligado para alcanzar el sustento de cada día. Así como los indígenas trabajaron en ayuda de la instauración del progreso y de la civilización, aun hoy, la población menos favorecida utiliza esas mismas herramientas en el instinto de continuar reforzando la cultura de la “civilización y progreso” que ni siempre ella misma puede usufructuar”. |
|
- peabiru's blog
- Log in or register to post comments
- Português
